Del 19 al 23 de enero se celebró en Davos, Suiza, la Reunión Anual 2026 del Foro Económico Mundial, con casi 3,000 líderes de gobierno, empresas y sociedad bajo el lema “A Spirit of Dialogue”. El programa giró en torno a cinco grandes retos: cooperar en un mundo cada vez más tenso, desbloquear nuevas fuentes de crecimiento, invertir en las personas, desplegar innovación (especialmente inteligencia artificial) de forma responsable y construir prosperidad sin rebasar los límites del planeta. En paralelo, el FMI sigue proyectando un crecimiento global moderado cercano a 3.1% hacia 2026, lejos de los años de bonanza, lo que hace que todo el mundo hable de Davos como el lugar donde se están negociando las reglas del juego de esta nueva etapa: más tecnología, más regulación y más presión climática, con impacto directo en crédito, empleo y comercio.

Para las Pymes, Davos 2026 manda un mensaje claro: viene una mezcla de IA, comercio más regional y financiamiento verde que separará a las empresas que se adaptan rápido de las que quedan fuera de las cadenas de valor. La IA generativa podría liberar entre 6 y 8 billones de dólares en valor económico, y las empresas de tamaño medio podrían capturar hasta 2 billones si aplican casos de uso concretos con herramientas ya disponibles para automatizar tareas, mejorar pronósticos y personalizar marketing, en medio de un posible “tsunami de IA” que transformará una parte importante de los empleos.
En comercio, los grandes se mueven hacia cadenas más regionales y resilientes, mientras muchas Pymes tienen poco colchón financiero para diversificarse y siguen atadas a pocos clientes grandes o proveedores lejanos que encarecen tiempos y costos con cualquier disrupción. En clima y financiamiento verde, la transición solo será sostenible si incluye a los pequeños negocios, pero hoy muchas Pymes batallan para conseguir capital climático asequible y cumplir estándares ambientales crecientes, justo cuando el capital verde está aumentando y las cadenas de suministro con millones de Pymes se convierten en el campo de batalla donde se decidirá si esta transición es inclusiva o solo para unos pocos ganadores.

En los próximos tres meses, una Pyme que quiera aprovechar esta ola, en lugar de solo “aguantarla”, puede enfocarse en tres movimientos tácticos.
Visto así, Davos deja de ser solo una foto de políticos y CEOs en la nieve y se convierte en una especie de guion adelantado de los cambios que, poco a poco, llegarán a tu Pyme en forma de nuevas condiciones de crédito, exigencias de los clientes, herramientas tecnológicas al alcance y oportunidades de diferenciarte si te mueves antes que los demás.
Fuentes:

.png)
.png)
