El factoraje monetiza tus facturas B2B de forma automática y autoliquidable. El crédito revolvente te da una línea permanente que dispones y reponas cuando lo necesitas, sin atarla a facturas específicas.
Solicitar financiamiento →El factoraje es perfecto cuando tienes claridad en tu cartera: cada factura se convierte en liquidez sin necesidad de gestión activa de una línea de crédito.
El crédito revolvente te da una línea siempre disponible. Ideal para empresas que valoran la flexibilidad máxima en la gestión de su capital de trabajo.
Sí. Muchas empresas usan factoraje para su cartera de clientes grandes y una línea revolvente como reserva para imprevistos. Se complementan muy bien porque cubren diferentes tipos de necesidades de liquidez en el negocio.
Generalmente sí existe una comisión de disponibilidad o mantenimiento anual. El factoraje en cambio solo cobra cuando activas una factura específica, por lo que no tiene costo cuando no lo estás utilizando activamente.
El factoraje puede aprobarse en 24 a 48 horas una vez que el cliente está calificado. La línea revolvente requiere una aprobación inicial más extensa, pero una vez aprobada las disposiciones posteriores son prácticamente inmediatas.
Para negocios estacionales el crédito revolvente es ideal: dispones capital en temporada alta y reponas cuando bajan las ventas. El factoraje funciona bien si tus ventas estacionales son a empresas o gobierno que pagan con factura a plazo.
Llena una solicitud, compara múltiples ofertas de más de 30 financiadores.
Comenzar ahora — es gratis →