El crédito simple provee capital para grandes inversiones con pagos fijos y plazo definido. La tarjeta empresarial es la herramienta para gastos operativos recurrentes con control por empleado y beneficios.
Solicitar financiamiento →El crédito simple es la base del financiamiento empresarial estructurado. Sirve para todo lo que la tarjeta no puede cubrir por monto, plazo o naturaleza del gasto.
La tarjeta empresarial transforma la gestión del gasto operativo. Al centralizar todos los pagos en una sola herramienta obtienes visibilidad, control y posibles beneficios que reducen el costo operativo.
Técnicamente sí si el proveedor acepta y tienes línea suficiente, pero no es recomendable: la tasa de la tarjeta sin liquidar a tiempo puede alcanzar el 70% anual, muy por encima del 10 al 25% anual del crédito simple para inversiones.
Sí. Los pagos puntuales construyen historial positivo en buró empresarial. Los pagos tardíos lo perjudican significativamente. Usada responsablemente, la tarjeta es una excelente herramienta para fortalecer el perfil crediticio de tu empresa.
Generalmente la tarjeta es más accesible para empresas jóvenes porque los límites iniciales son menores y el riesgo para la institución es controlado. El crédito simple de mayor monto requiere historial crediticio y estados financieros más consolidados.
Son totalmente complementarios. Lo ideal es usar el crédito simple para inversiones estructuradas de largo plazo y la tarjeta empresarial para el gasto operativo diario. Cada producto en su rol evita costos innecesarios y maximiza el control financiero.
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