El crédito revolvente te da capital de trabajo flexible para necesidades operativas variables. El arrendamiento financia activos productivos específicos que incrementan la capacidad y productividad de tu empresa.
Solicitar financiamiento →El crédito revolvente no te ata a un activo específico. Es puro capital disponible cuando lo necesitas, ideal para empresas cuya principal necesidad es flexibilidad financiera operativa.
El arrendamiento convierte una inversión grande en activos en pagos mensuales manejables con ventaja fiscal. Preserva tu línea revolvente para usarla en capital de trabajo operativo.
Son perfectamente complementarios. Muchas empresas los usan en paralelo: el arrendamiento para crecer en capacidad productiva con activos nuevos y el revolvente para gestionar el capital de trabajo del día a día de esa operación ampliada.
Puedes, pero no es recomendable financieramente. Usar deuda para pagar deuda aumenta el costo total de financiamiento. Las rentas del arrendamiento deben pagarse con los ingresos que el activo arrendado ayuda a generar directamente.
El arrendamiento puede ser más rápido cuando el activo tiene valor claro como garantía natural del contrato. El revolvente requiere un análisis más profundo del flujo de caja de la empresa dado que es una línea abierta sin destino predefinido.
El arrendamiento genera mayor deducibilidad porque la renta mensual completa es deducible al 100% como gasto operativo. Con el crédito revolvente solo son deducibles los intereses pagados, no el capital dispuesto. La ventaja fiscal del arrendamiento es significativa.
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