El arrendamiento financia grandes activos productivos como maquinaria y flotillas con ventajas fiscales. La tarjeta empresarial cubre gastos operativos diarios. Son herramientas de naturaleza distinta que se complementan.
Solicitar financiamiento →El arrendamiento es la puerta de entrada a activos productivos que transforman la capacidad de tu empresa. Estructura pagos mensuales, maximiza deducciones y preserva liquidez operativa.
La tarjeta empresarial es la herramienta que complementa el arrendamiento: financia el activo con el arrendamiento y opera el activo con la tarjeta para gastos como combustible, mantenimiento y suministros.
Si el arrendador acepta tarjeta y tienes línea suficiente, es posible. Sin embargo, cargar el enganche a la tarjeta sin liquidarlo en el corte genera intereses altos. Es preferible pagarlo con flujo propio o con un crédito simple de menor tasa.
Sí. Los gastos de operación y mantenimiento del activo arrendado son 100% deducibles si están vinculados a la actividad empresarial y tienen comprobante fiscal. Usar la tarjeta empresarial para estos gastos facilita el registro y la conciliación contable.
Sí. El arrendamiento financiero es accesible para pymes porque el activo mismo sirve como respaldo natural del contrato. Los requisitos son menos estrictos que un crédito sin garantía. Lounn tiene opciones diseñadas específicamente para empresas en crecimiento.
La combinación más eficiente es usar arrendamiento para adquirir el activo productivo y la tarjeta empresarial para financiar los gastos operativos que genera ese activo: combustible, mantenimiento, refacciones y suministros del día a día.
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